Finalmente llegará el día en que la Justicia tenga los elementos necesarios para descubrir, juzgar y condenar el esquema de corrupción que opera detrás de los famosos subisidios al transporte y de ciertas prácticas extorsivas de la Secretaría de Transporte que involucra a funcionarios nacionales y empresarios del sector.

Hace tiempo que desde este blog nos preguntamos cómo puede ser que los hermanos Cirigliano mantengan económicamente a la ex empresa aérea Southern Winds -rebautizada Safe Flight- que no opera desde hace años -desde aquel escandaloso caso de narcotráfico- y entonces lo hacía gracias a un subsidio especialmente otorgrado por el Presidente Néstor Kirchner. ¿Con qué dinero los dueños de TBA pagan mensualmente los sueldos de todo el personal aeronáutico? ¿Quiénes se lo proveen? Acaso, son testaferros de alguien. O será que están siendo extorsionados desde algún sector del poder político. ¿Por qué el Estado Nacional insiste en financiar Safe Flight? Empresarios valientes y comprometidos con el país denunciarían esta clase de hechos y no mancharían sus manos con corrupción.
Lo cierto es que el actual esquema de política de transporte, convierte a las empresas del sector en rehenes de las decisiones del Estado. El Estado decide las inversiones, decide los subsidios, decide el precio de los pasajes, decide sobre la prestación de los servicios. Así, las empresas -y lejos estamos de defender a TBA- y por consiguiente, nosotros, los pasajeros, nos convertimos en víctimas de las decisiones del señor Secretario de Transporte. Empresas y pasajeros somos quienes finalmente pagamos los platos rotos por las pésimas decisiones del Estado Nacional. La diferencia, entre unas y otros, es que las empresas se llevan un dinero a cambio de participar de esta especie de sucio juego. A nosotros, los pasajeros sólo nos queda la humillación diaria de vijar en trenes y colectivos colapsados, sin mantenimiento, con riesgo permanente, al vilo de lo humanamente soportable.
De a poco, y gracias al efecto cristalizador del conflicto del campo, vamos descubriendo cómo las decisiones que tanto padecemos provienen en realidad de Néstor Kircher, político que supo establecer -hábilmente y en tiempo record- una suerte de unicato en la Argentina. Atrás quedaron los debates en el Congreso Nacional, las interpelaciones a los funcionarios, la investigaciones judiciales, la actuaciones de la Oficina Anticorrupición, los rigurosos controles de la Auditoría General de la Nación, las audiencias públicas... Hace cuánto que no leemos sobre la participación activa de estas instituciones en los titulares de los diarios. Ni qué decir del Defensor del Pueblo, denostado la semana pasada por el Gobierno Nacional cuando -haciendo uso de sus facultades constitucionales- intentó mediar en el conflicto del campo.
Acusan a Jaime de un intento de coimaEl mercado aerocomercial argentino asiste al nacimiento de una nueva polémica que tiene como protagonistas al ex accionista de Aerolíneas Argentinas Antonio Mata y a uno de los funcionarios del núcleo duro del kirchnerismo, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime. Y nuevamente podría desatarse un escándalo.
Todo comenzó con el interés de Mata de volver a surcar los cielos argentinos con una nueva empresa, Air Pampas, que tiene todo listo para volar, menos el permiso y las rutas, cuya asignación depende de Jaime, uno de los pocos funcionarios que tienen línea directa con el ex presidente Néstor Kirchner.
Según indicó Mata a la revista Noticias , un "emisario" de Jaime -Mata lo identifica como Manuel Vázquez, "asesor y muy amigo de Jaime"- le exigió que, para empezar a volar con su compañía tenía que "poner seis millones de dólares por Safe Flight". LA NACION le dejó tres mensajes a Mata en su teléfono, pero el empresario no respondió.
Los dueños de Safe Flight son los hermanos Claudio y Mario Cirigliano, propietarios de firmas de transporte terrestre (TBA, Grupo Plaza), y de cuyos bolsillos salen, desde enero de 2006, los salarios para los empleados de Safe Flight, muchos de los cuales provienen de la cerrada Southern Winds. Todos están dentro de los convenios colectivos. La aerolínea nunca voló, pese a que tiene rutas otorgadas por el Gobierno.
El grupo Cirigliano, como casi todas las empresas de transporte del país, recibe mensualmente millonarios subsidios para contener lo que ha sido una de las obsesiones desde que Néstor Kirchner llegó a la Casa Rosada: el precio del boleto de colectivo y de los trenes, que fue retocado en enero por primera vez en siete años.
"Esa empresa no vale nada. Son papeles, no tiene existencia real. Nosotros respondimos que queríamos poner en marcha una compañía nueva, íntegra, no crear una compañía manchada de entrada", sostuvo Mata en la entrevista con Noticias.
Nota CompletaLa Nación - 15 JUN 2008
Parece un chiste de JaimitoUn funcionario habría pedido que un empresario comprara una compañía a u$s6 millones como condición para poder operar su propia firma aérea.
Como nunca antes ocurrió en la era K, un empresario de primera línea denunció de manera explícita desmanejos en el área del secretario de Transporte, Ricardo Jaime. Antonio Mata, accionista de la aerolínea Air Pampas, le confirmó a la revista Noticias que allegados a Jaime le sugirieron que si quería conseguir la licencia de vuelo para su empresa debía pagar seis millones de dólares por la aerolínea Safe Fly, propiedad de Claudio Cirigliano.
Esa compra funcionaría, entonces, como un favor que destrabaría cualquier gestión en la Secretaría.
Air Pampas fue creada por Mata, ex Aerolíneas Argentinas, y espera desde hace más de nueve meses el certificado necesario para volar a distintos destinos del interior del país. Según denuncia la empresa, Jaime se niega de manera sistemática a conceder ese permiso y también a realizar la audiencia pública que funcionaría como una de las primeras etapas para que Air Pampas y otras compañías similares –también en espera– consigan volar. Fue por eso que, entre otras cosas, la compañía elevó a la Justicia un recurso de amparo que está en trámite.
Según la versión de la empresa, un asesor de Jaime llamado Manuel Vázquez fue el encargado de transmitir, en nombre de su jefe, la sugerencia de compra de Safe Fly para conseguir el certificado de vuelo para Air Pampas.
El funcionario habría explicitado la cifra de esa compra: seis millones de dólares. Esa compañía aérea no está hoy en funciones, ya que no tiene aviones propios. Cuenta con una planta de 100 empleados que produce un costo salarial de 170 mil pesos mensuales.
Ricardo Jaime es cinturón negro de karate y es un funcionario de extrema confianza de Néstor Kirchner. Aunque es un subordinado del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, tiene diálogo directo con el matrimonio presidencial. Es el funcionario más denunciado en la Justicia: está involucrado en una decena de expedientes judiciales.
Nota completaDiario Crítica - 14 JUN 2008