El servicio de trenes del ferrocarril Sarmiento prestó esta mañana un diagrama reducido a raíz de un desperfecto técnico registrado en la estación Villa Luro. Pasadas las 9, el servicio se restableció.
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La Nación - 30 ABR 2008
Pasajeros cansados de viajar como ganado. Muuuuu! para los trenes de las líneas Mitre y Sarmiento de TBA.
El servicio de trenes del ferrocarril Sarmiento prestó esta mañana un diagrama reducido a raíz de un desperfecto técnico registrado en la estación Villa Luro. Pasadas las 9, el servicio se restableció.
Unos 300 pasajeros protestaron hoy en Retiro con gritos, forcejeos y corridas, por las casi dos horas de demora del servicio del ramal Tigre de la ex línea Mitre y los inconvenientes que, según la empresa, obedecieron a una falla técnica de una formación en Olivos.Los pasajeros que llegaron en las formaciones demoradas se agolparon cerca de las 11 frente a las boleterías, en el centro del hall, y exigieron a gritos explicaciones y la devolución de dinero del boleto por parte de Trenes Buenos Aires (TBA).
"Nos hicieron bajar de los vagones en Olivos, cruzar las vías a pie, esperar otro tren, volver a cambiar de andén para subir a otra formación y finalmente detuvieron a dos pasajeros que protestaban por las órdenes y contraórdenes que daban por los parlantes", dijo la pasajera Natalia González.
La mujer, que subió en Martínez a las 8.30 y arribó a Retiro a las 11, contó que "en Olivos, una jovencita se cayó al querer trepar al andén, lo que provocó que un empleado de TBA, en vez de ayudarla a incorporarse, se alejara corriendo".
Los dichos de González fueron asentidos por los ofuscados pasajeros que protestaban en el hall de la terminal, quienes mantuvieron un diálogo tenso con al comisario de la División Mitre, Raúl Mesa, la única autoridad que se presentó en el lugar.
"Pueden presentar la queja o hacer la denuncia en la comisaría se así lo desean", explicaba Mesa a las personas que reclamaban la presencia de representantes de la empresa, lo que nunca ocurrió.
Según la empresa TBA, la demora se produjo a las 9 por el desperfecto de un tren que se encontraba en la estación Olivos, lo que retrasó las formaciones subsiguientes. "El servicio se restableció a la hora y media", dijo un vocero de TBA, quien admitió que "es cierto que se les solicitó a los usuarios abandonar el tren y cruzar al andén de enfrente. Pero lo hicieron por el paso a nivel", aseguró.
Además, informó que, según la división Mitre de la policía, "no hubo ningún detenido en la estación Olivos", como consecuencia de los incidentes.
Una insólita situación se vivió alrededor de las 9.30 de hoy, cuando una formación que circulaba hacia Retiro se vio detenida por un desperfecto, la espera sacó de las casillas a los pasajeros, que ya habían vivido una cancelación anterior, por lo que procedieron a bajar a las vías e impedir que la formación que circulaba hacia Tigre pudiera continuar el viaje.En ese dramático momento, porque el tren avanzaba, aunque a muy baja velocidad, unas pocas personas no se movían de entre los rieles pese a los ruegos de los que permanecían sobre el andén, y el peligro que constituía la cercanía del tercer riel electrificado.
Momentos después el maquinista de la formación rumbo a Tigre fue agredido a golpes de puño al grito de “¡Chorros, ladrones!”, mientras el trabajador ferroviario trataba en vano de explicar que no era Cirigliano, el dueño de la empresa concesionaria del ramal.Mientras tanto los de un andén discutían con los del otro, en medio de gritos, insultos hasta que la llegada de un móvil policial enfrió los ánimos. Los oficiales lograron, junto a la explicación de los ferroviarios, que informaron que necesitaban que partiera el tren a Tigre, puesto que una formación que ya estaba a la cola de la primera, partiría rumbo a Retiro reemplazando a la rota, para lo cual debía ingresar a la estación para que los pasajeros pudieran ascender.
En las discusiones entre los viajeros pudo apreciarse el grado de crispación que viven algunos sectores sociales, que ante la menor anormalidad, frecuente entre la gran cantidad de gente que viaja, recurre a la violencia irracional empeorando la situación.
A las 19.50 del sábado 19 de abril el ex tren de la línea Sarmiento, actual TBA, que venía de Once acabó con la vida de otra persona que tuvo la desgracia de tropezar en ese enjambre de vías que hay sobre la calle Rojas en Caballito.
Si tan sólo hubiera una sola persona destinada a prevenir los accidentes, como un banderillero o un señalero, se podrían salvar muchas vidas, pero TBA decide invertir en tres o cuatro personas que controlan los boletos y no en prevenir accidentes.
En uno de los andenes de la estación Caballito los molinetes no funcionan hace más de un año y el personal de seguridad brilla por su ausencia.
¿Adónde van a parar los millones de dólares con que el Estado subsidia a esta empresa?
Les paso un video que filme ayer con el celular, que muestra el estricto mantenimiento que TBA le brinda a los trenes. Una gotera en medio del vagon, ducha lenta para atenuar el calor del verano.
El estado de los trenes, vías y estaciones de los ferrocarriles Mitre y Sarmiento “atenta contra la seguridad de los usuarios del servicio”. Así lo dice un informe de la Auditoría General de la Nación difundido esta semana.
El relevamiento –realizado durante 2007– alertó que el 80 por ciento de las formaciones presentan roturas en puertas, asientos y ventanas. Y algo más: nueve de cada diez estaciones tiene deficiencias en el alumbrado y deterioro en baños e instalaciones sanitarias.
A pesar de los reiterados incumplimientos de la empresa TBA, a cargo de la concesión, ya denunciados en anteriores auditorías, fueron reparadas menos del 20 por ciento de las anomalías detectadas. Sólo tres de cada diez actas de inspección por deficiencias en el servicio fueron tenidas en cuenta por el concesionario.
“Los vagones se caen a pedazos y hay una mugre insoportable”, contó Ricardo Díaz, uno de los 300 mil pasajeros que diariamente transporta el ferrocarril Sarmiento, entre Once y Moreno, mientras intentaba subirse al furgón donde carga su bicicleta. “Me cansé de elevar quejas a todos los organismos, pero acá las cosas nunca cambian”, dijo decepcionado. Como Díaz, miles de personas sufren las consecuencias de un servicio que desde 1995 está concesionado en manos de la empresa TBA.
“La gestión del concesionario puede caracterizarse como ineficaz, dado que no se observa una respuesta técnica acorde con el estado en que se encuentran los bienes concesionados”, dice el informe de la Auditoría.
“El deficiente estado de la infraestructura de vías –continúa el estudio– denota una ineficaz gestión técnica de mantenimiento por parte del concesionario.” En el ferrocarril Mitre, por ejemplo, se hallaron “fallas derivadas de la falta de conservación sistemática del sector como juntas aplastadas, saltadas o vencidas, durmientes desconsolidados con fijaciones sueltas y bulones faltantes, así como también rieles con desgastes laterales que superan la tolerancia de seguridad”, detallaron los técnicos de la Auditoría.
En el tramo Once-Castelar de la línea Sarmiento hubo “desprendimientos en la superficie de rodadura, que producen golpes al paso de las formaciones, generando desconsolidación de los durmientes, pérdida de bulones, durmientes con descomposición fibrilar o quebrados, rieles fisurados en extremos y llagados en plena barra”.
En el trayecto que une Haedo con Morón los inspectores de la AGN descubrieron “rieles aplastados, durmientes envejecidos que no retienen fijaciones y bombeos en la unión de barras al paso de las formaciones”.
A pesar de las reiteradas intimaciones, el concesionario no dio respuesta a las observaciones planteadas por los organismos de control. Sólo entre el 7 y el 17 por ciento de las deficiencias técnicas denunciadas en la línea Sarmiento fueron reparadas. Mientras que en el Mitre, el porcentaje osciló entre el 13 y el 20.
En varios recorridos realizados durante 2007, la AGN constató que existen deficiencias y hasta ausencias de los cerramientos y pasos a nivel a lo largo del tendido de ambas líneas. “En nudos neurálgicos como Flores, hay un cementerio de gente que fue atropellada por el tren debido al mal funcionamiento de las barreras”, contó Marcelo Richard, otro indignado usuario del Sarmiento. Estas anomalías “representan un alto grado de peligrosidad para las personas que utilizan dichos pasos clandestinos, poniendo en riesgo la seguridad pública que se debe resguardar en la prestación del servicio de transporte ferroviario de pasajeros”, dijo la auditoría.
Otro ítem relevante de la investigación apuntó al estado de las estaciones, al que la AGN calificó de “deficitario”. En el ramal Retiro-Tigre, del ferrocarril Mitre, las estaciones inspeccionadas presentaron “falta de iluminación de los andenes por carencia de focos o luminarias rotas y baños con falta de mantenimiento y limpieza”. Algo parecido ocurre en el ramal Retiro-José León Suárez: se constataron “cerramientos laterales con faltantes, luminarias de andenes sin focos, baños clausurados e instalaciones sanitarias para discapacitados utilizadas como depósitos; túneles de accesos con vidrios rotos, revestimientos dañados y escalones deteriorados”.
En la estación Liniers del Sarmiento se hallaron “falencias estructurales tanto en su cerco perimetral como en las columnas de acceso aéreo a los andenes y sus escalones, andenes con baches y falta de conservación en túneles y techos”.
Por su discapacidad motriz, Susana Vaiva está obligada a trasladarse en silla de ruedas. “La distancia que hay entre el vagón y el andén es demasiado grande y resulta muy peligroso, no puedo subirme al tren por mis propios medios”, explicó a Crítica de la Argentina, mientras intentaba abordar una formación del Mitre.
En distintas recorridas efectuadas por los agentes de la AGN, se verificó “la ausencia o deficitaria protección del tercer riel que pone en riesgo la seguridad del pasaje, existiendo la posibilidad de que se produzcan accidentes mortales por descarga eléctrica, más aún cuando esta situación se presenta en estaciones o en cercanía a los pasos a nivel”.
Respecto del material rodante, la auditoría sostuvo que “el concesionario no efectúa las reparaciones en tiempo y forma según lo establecido en el contrato de concesión” lo que provoca “fallas y alteraciones en los servicios tanto eléctrico como diésel y, cada vez más, numerosas quejas de los usuarios”.
Según el informe, “en la flota eléctrica existen cerca de 150 coches cuyos recorridos acumulan más de un millón de kilómetros sin el mantenimiento exigido”. Por su parte, la flota diésel tiene máquinas que superaron los tres millones de kilómetros sin reparación alguna, aunque se exige hacerlas cada 800.000.
“Los trenes están hechos mierda y encima hay mucha gente que no puede sacar el boleto porque las boleterías no dan abasto”, contó Débora Godoy quien desde hace diez años viaja junto a su hija en el ferrocarril Sarmiento.
El relevamiento permitió establecer que el 87,5 por ciento de los coches inspeccionados en el ramal Retiro-Tigre del Mitre y el 82,86 por ciento de los coches del Sarmiento presentaron “deficiencias en su estado de conservación” como “puertas laterales picadas, apoyo de asientos rotos, paneles de revestimiento interior deteriorados, falta de puertas en los extremos de los coches, pasamanos sin agarraderas y ausencia de porta equipaje”.
En TBA aseguran que no conocen el informe crítico.
Desde el inicio de nuestra gestión empresarial, hemos asegurado la regularidad de los servicios y la cantidad y calidad del material rodante. Asimismo, fijamos nuestra atención en la mejora de la seguridad de los trenes, estaciones y limpieza.
Trabajamos con un objetivo primordial: transportar la mayor cantidad de personas posible en forma segura, eficiente, confortable, puntual y no contaminante, contribuyendo de esta manera a mejorar la calidad de vida de nuestra comunidad.
En reiteradas oportunidades Jaime había hecho pública su intención de ampliar el número de jugadores en el mercado de cabotaje.
(...) A principios de 2006, el Gobierno y la JATA (que no depende en forma directa de la Secretaría) habían otorgado rutas regulares a ocho nuevas compañías, de las cuales apenas dos (Andes y Sol) hoy están volando. Pero también obtuvieron su permiso compañías como American Jet, Servicios de Enlaces Fueguinos, Silver Sky, Sudamérica Air, Transportes Aéreos Petroleros) y Safe Flight, la aerolínea del grupo Cirigliano que viene pagando, aún sin volar, al personal remanente de la ex Southern Winds.
(...) Inmediatamente empezaron a rodar, con mayor o menor fuerza, varios nombres de empresarios locales. Los hermanos Claudio y Mario Cirigliano, Eduardo Eurnekian, Brito, Avila y López Mena fueron algunos de los nombres mencionados. También se habló de grupos españoles, como Indra e Isolux (ambas forman parte del proyecto del tren bala), y la empresa aérea, también española, Air Europe, que alguna vez estuvo a punto de cerrar un acuerdo con Cirigliano.
(...) Otro sindicalista, Ricardo Frecia (Asociación de Aeronavegantes), mencionó como candidatos -en un tono marcadamente descalificatorio- a los empresarios Eduardo Eurnekian, dueño de la concesionaria Aeropuertos Argentina 2000, Claudio Cirigliano, dueño del grupo transportista TBA, y Carlos Avila, hoy accionista de la aerolínea Aerovip. Frecia también mencionó a las aerolíneas Copa Airlines y Avianca.
La justicia federal ordenó a la empresa Trenes de Buenos Aires S.A. (TBA) y al Estado nacional a que elaboren un plan para mitigar el ruido y las vibraciones que provoca el paso diario del ferrocarril Sarmiento por los barrios de Flores, Floresta y Villa Luro.
El fallo es una respuesta a un recurso de amparo presentado en 2005 por un grupo de vecinos de esos barrios porteños por las molestias que les ocasiona en su vida diaria el paso del tren que une la estaciones Once y Moreno y transporta 370.000 pasajeros por día.
"Las vibraciones y los ruidos son causados principalmente por el mal estado de las vías y los durmientes. A eso se suma la frecuencia que tiene el servicio, lo que hace que el paso del tren sea insoportable", explicó Jorge Velázquez, uno de los vecinos que presentó el amparo con el patrocinio de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales.
Según consta en el fallo firmado por la jueza federal Claudia Rodríguez Vidal, las mediciones realizadas por el INTI en el comedor diario de Velázquez fue de 77 decibeles (dB), superando "ampliamente los límites establecidos en Holanda, Suiza, Hungría, Italia, Polonia y Finlandia". También señala que las mediciones en el dormitorio de la casa de otro de los demandantes llegaba a 67 dB.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el límite para que un ruido sea molesto es de 55 dB y aconseja no habitar en lugares que superen los 65 dB; se recomienda, además, que para descansar apropiadamente el nivel de sonido equivalente no debe exceder los 30 dB.
Por Laura Rocha
De la Redacción de LA NACION