21.4.07

Arde TBA ¿Quién apagará las llamas?

Dos incendios se produjeron durante la mañana del viernes dejando un saldo de 18 personas heridas, entre ellas un bombero y una mujer embarazada. Uno de los siniestros se produjo en un tren del ferrocarril Sarmiento, cerca de la estación terminal de Once, mientras que el otro, tuvo lugar a poco de que una formación de la línea Mitre saliera de la estación San Fernando.

No me extrañaría que el tren que ardió en San Fernando haya sido alguno de esos que andan por ahí teniendo "principios de incendio". Por suerte, no hubo víctimas de gravedad -milagrosamente!-. Por lo tanto, todo volverá a la normalidad. Es que, en nuestro país, pareciera que hacen falta muertos, víctimas fatales, para que el Estado finalmente intervenga. Espero que la Justicia se encargue de investigar a fondo lo sucedido.


"Yo estaba en unos de los últimos vagones. Vimos que la gente que estaba más adelante corría hacia atrás y varios se pusieron nerviosos. Nosotros nos quedamos bastante tranquilos y cuando bajamos vimos columnas altas de humo negro que venían de adelante. Enseguida todos los vagones empezaron a prenderse fuego", contó uno de los pasajeros del tren a la señal de cable TN.

Otro relató: "Yo venía en el primer vagón. Al cruzar la segunda barrera después de salir de la estación San Fernando se sintió que el tren tembló y por la ventana se vio un gran fogonazo. La gente entró en pánico y empezó a correr hacia los vagones de atrás. Empezamos a golpear las puertas para abrirlas. Cuando yo ya había bajado y estaba ayudando a otra gente a saltar a las vías, escuchamos una explosión. Muy rápido todo se prendió fuego".


En el blog de Telenoche pueden verse imágenes del fuego tomadas por testigos circunstanciales. Por la velocidad con que se van prendiendo fuego sucesivamente los vagones del tren, podemos interpretar que no fueron construídos con materiales ignífugos. Por cierto, el tren incendiado fue fabricado en Emprendimientos Ferroviarios, otra de las "empresas" de los hermanos Cirigliano, dueños de TBA. Por lo tanto, es muy probable que el tren no cumpla con ninguno de los estándares de seguridad a nivel internacional.

A continuación, reproducimos parte de la crónica de Gustavo Camps para El Comercio On Line:

Un tren de la empresa TBA se incendió totalmente hoy viernes, alrededor de las 9,40, luego de embestir a un Renault 9 por el paso a nivel de Mansilla y Maipú, en el centro de San Fernando.
Pudo haber sido una catástrofe. El chofer del Renault 9 cruzó –aparentemente- con las barreras bajas. Más allá de algún lastimado leve, y un hombre de apellido Carbonell, que sufrio algunas quemaduras, no hubo victimas entre el pasaje, el chofer del automóvil, con vida, pero con quemaduras en el 70% de su cuerpo, fue llevado al Hospital de San Fernando por el servicio municipal de ambulancias. La formación, con cinco vagones -que se dirigía a Retiro- se prendió fuego totalmente pero dio tiempo a que se abrieran las puertas y los pasajeros se autoevacuaran, con mucho miedo pero en orden. Actuaron seis dotaciones de bomberos de San Fernando, tres de Tigre y dos de San Isidro. Los primeros en llegar fueron los efectivos de la policía local.

Hasta el momento del siniestro lo único que rompía la calma mañanera del viaje era el pregón de los muchos vendedores ambulantes y algún que otro mendigo, de los que pululan diariamente por los vagones.Muy poco después de partir de la Estación de San Fernando la formación se paró de golpe. El fuego comenzó en la zona baja del vagón delantero. Los pasajeros comenzaron a movilizarse, amagaron correr pero las puertas se abrieron y no hubo pánico. Al saltar algunos se lastimaron. En pocos minutos una columna de humo negro hizo desaparecer de la vista al tren. Por suerte ya no había nadie arriba de la formación. El humo también invadió las calles laterales, los frentes de las casas y las llamas llegaron hasta algunos árboles.El pasaje, incluso los que iban en el vagón donde comenzó todo, no percibieron mucho. Las luces rojas titilantes de la barrera, despedazada y quemada, daban a entender que estaba baja y en funcionamiento. Según fuentes de la empresa TBA los peritos tendrán que determinar como ocurrieron las cosas. El automóvil quedó incrustado bajo el vagón, convertido en un montón de hierros retorcidos y quemados; el tanque de gas del vehículo, con lo que podría ser la válvula rota, estaba tirado en una zanja –o desagüe- al costado de las vías.La policía, los grupos municipales de seguridad ciudadana y algunos empleados de TBA –con su característica remera azul- le pedían a los curiosos que se alejen. A esta altura ya estaba todo bajo control. Evidentemente Dios estuvo del lado de la gente –seguramente como siempre- pero cabe la pregunta de siempre ¿Se podría haber evitado el dolor de cabeza, incluso teniendo en cuenta que pudo haber –y siempre puede haber- un imprudente?

Fuentes: La Nación, Clarín, El Comercio Online

21 Abr 2007

2 comentarios:

Anónimo dijo...

TBA sigue batiendo récords.

Quiero ir a abrazar el congreso para que se vaya TBA.

Natalia dijo...

Sí, tristes records. Después del día de los dos descarrilamientos, llegó el día de los dos incendios. ¿Qué más puede sucedernos? Cada vez es mayor el sentimiento de miedo que siento al viajar en uno de esos trenes.